Proactividad (primer hábito)

BASADO EN LA OBRA “LOS 7 HÁBITOS DE LA GENTE ALTAMENTE EFECTIVA”, DE STEPHEN R. COVEY

 

Uno de los libros de nuestra pequeña biblioteca nos llama poderosamente la atención. Se trata de “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, de Stephen R. Covey, editado por Paidós. Covey, fallecido en 2012, dedicó su vida a enseñar liderazgo y gestión de equipos con un método propio aplicable tanto en familias como en organizaciones.

En este libro, bestseller desde su publicación hace ahora 25 años, Covey desgrana siete pasos, siete etapas que el lector debe asimilar y poner en práctica para mejorar y cambiar uno mismo y la realidad que le rodea. Nosotros vamos a ir resumiendo cada uno de ellos, porque creemos que merece la pena conocer su planteamiento.

mano
Por naturaleza somos proactivos.

El primer hábito es el de la PROACTIVIDAD. No consiste sólo en tomar la iniciativa como a veces se define, sino en ser responsables de nuestra vida. Como seres humanos, nuestra conducta está en función de nuestras decisiones, no de nuestras condiciones. Tenemos la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.

Stephen R. Covey comienza explicando que la autoconciencia es una característica exclusivamente humana y es la aptitud para pensar en los propios procesos de pensamiento. Gracias a ella podemos evaluar y aprender de las propias experiencias y también de las ajenas. La autoconciencia nos permite distanciarnos de nosotros mismos, de nuestros sentimientos, pensamientos y estados de ánimo.

Mientras no tengamos en cuenta cómo nos vemos a nosotros mismos no seremos capaces de comprender cómo ven los otros y qué sienten acerca de sí mismos y de su mundo. Sin conciencia proyectamos nuestras propias intenciones sobre su conducta pensando, equivocadamente, que somos objetivos.

Son muy populares las teorías deterministas que afirman que somos y actuamos así por herencia genética, por influencia social, por condiciones de nuestro entorno…. Sin embargo, entre el estímulo y la respuesta, el ser humano tiene la libertad interior de elegir. La libertad de elegir incluye los privilegios que nos singularizan como seres humanos.

Además de la autoconciencia tenemos la imaginación (capacidad para ejercer la creación en nuestra mente, yendo más allá de la realidad presente), la conciencia moral (una profunda percepción interior de lo que es correcto o incorrecto, de los principios que guían nuestra conducta) y tenemos voluntad independiente (capacidad para actuar sobre la base de nuestra autoconciencia libres de cualquier otra influencia).

Por eso, por naturaleza, somos proactivos. Si nuestra vida está en función de condicionamientos se debe a que, consciente o inconscientemente, elegimos otorgar a esas cosas el poder de controlarnos. Lo que nos hiere o daña no es lo que nos sucede, sino nuestra respuesta a lo que nos sucede. Desde luego, las cosas pueden dañarnos y producir dolor. Pero nuestro carácter, nuestra identidad básica en modo alguno tiene que quedar herida (en este punto, Covey recuerda la experiencia de Viktor Frankl, psiquiatra austriaco superviviente de los campos de concentración nazis. Muy recomendable su obra El hombre en busca de sentido).

Sin embargo no es nada fácil admitir que tenemos el poder de elegir la respuesta. Si digo “soy responsable” corro el riesgo de tener que decir “soy irresponsable”. Siempre que pensamos que el problema está “ahí afuera” estamos generando un problema, porque otorgamos a algo externo el poder de controlarnos. El paradigma del cambio está equivocado, se plantea de fuera hacia adentro: lo que está fuera tiene que cambiar antes de que cambiemos nosotros.

Elroto20

El enfoque proactivo consiste en cambiar de dentro hacia fuera. El enfoque proactivo

propone ser distinto y, de esta manera, provocar un cambio positivo en lo que está fuera.

Somos libres para elegir nuestra respuesta en cualquier situación, pero al elegir también optamos por la consecuencia correspondiente. Sin embargo, la libertad de elección, la autoconciencia, la proactividad nos hacen más humanos, más ricos, más felices y, como dice Covey, más eficaces en todo lo que nos planteemos.

Las personas reactivas y proactivas se expresan de distinta manera a la hora de retratar su realidad. ¿Te reconoces en algunas de estas frases?

LENGUAJE REACTIVO:

  1. No puedo hacer nada
  2. Yo soy así
  3. Me vuelve loco
  4. No lo permitirán
  5. Tengo que hacer eso
  6. No puedo
  7. Debo
  8. Si….

LENGUAJE PROACTIVO

  1. Veamos nuestras alternativas
  2. Puedo optar por un enfoque distinto
  3. Controlo mis sentimientos
  4. Puedo elaborar una exposición efectiva
  5. Elegiré una respuesta adecuada
  6. Elijo
  7. Prefiero
  8. Pase lo que pase…

¿Quieres un resumen? Mira nuestro vídeo: https://youtu.be/s1hqUJYtHnI

Anuncios

Un comentario en “Proactividad (primer hábito)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s